RESUMEN: La energía solar continúa consolidándose como uno de los pilares del sistema eléctrico español. Durante 2025, la producción fotovoltaica aumentó un 12,5%, alcanzando niveles récord tanto en generación como en su peso dentro del mix energético. En total, la energía solar llegó a representar el 18,4% de la electricidad generada en España, una cifra sin precedentes que refleja el fuerte impulso de esta tecnología en los últimos años. El crecimiento de la potencia instalada, especialmente en nuevas plantas y sistemas de autoconsumo, está acelerando la transición energética del país y reforzando el papel de las renovables en el sistema eléctrico nacional.
La fotovoltaica creció un 12,5% en 2025 y ya representa cerca de una quinta parte de la electricidad generada.
El incremento de la generación solar se produce en un contexto de expansión general de las energías renovables en España. En 2025, la producción eléctrica renovable alcanzó máximos históricos y representó más del 55% del total del mix eléctrico, consolidando la tendencia hacia un sistema energético cada vez más descarbonizado. La energía fotovoltaica fue una de las tecnologías que más creció, impulsando gran parte de este aumento en la producción renovable.
El desarrollo de nuevas instalaciones ha sido clave para este avance. De los aproximadamente 10 gigavatios de nueva potencia eléctrica instalados en el país durante 2025, cerca de 9 GW correspondieron a energía solar fotovoltaica, lo que demuestra el fuerte dinamismo del sector. Si se incluyen las instalaciones de autoconsumo, la cifra supera los 11 GW adicionales, reflejando también el creciente interés de empresas y hogares por producir su propia electricidad.
El autoconsumo solar también ha alcanzado cifras destacadas. En España ya se han instalado alrededor de 9 GW de potencia de autoconsumo, principalmente en tejados residenciales e industriales. Este volumen supera incluso la potencia total instalada de las centrales nucleares en el país, lo que evidencia el cambio estructural que está experimentando el modelo energético español.
Este crecimiento refuerza la posición de España como uno de los países europeos con mayor penetración de energías renovables. El despliegue de la fotovoltaica, junto con otras tecnologías limpias, está contribuyendo a reducir la dependencia energética exterior y a avanzar hacia los objetivos climáticos y de descarbonización fijados para las próximas décadas.



