RESUMEN: La experiencia del cliente en el punto de venta gana peso en la decisión de compra de ventanas, junto a la confianza en la marca y la atención recibida. Aunque el precio y las prestaciones siguen siendo determinantes, el consumidor incorpora cada vez más factores subjetivos en su elección, según revela un estudio pionero de ASOVEN PVC realizado entre 2023 y 2025.
La atención recibida, la confianza en la marca y el asesoramiento en tienda influyen cada vez más, junto al precio y las prestaciones del producto
La experiencia del cliente en el punto de venta se consolida como un factor determinante en la compra de ventanas, en un proceso en el que el consumidor combina criterios objetivos, como el precio y las prestaciones técnicas, con variables más subjetivas ligadas a la atención recibida y a la relación con la marca. Así lo concluye la III Encuesta sobre Motivación de la Decisión de Compra de Ventanas (2023-2025), elaborada por ASOVEN PVC, un estudio pionero en España que analiza de forma longitudinal la evolución del comportamiento del consumidor.
Los resultados confirman que la ventana sigue percibiéndose mayoritariamente como un producto funcional, cuyo valor principal se asocia al aislamiento térmico y acústico, el confort y el ahorro energético. Sin embargo, el análisis de tendencias revela una progresiva incorporación de factores experienciales en la decisión de compra, especialmente en el momento final. En este contexto, el punto de venta refuerza su papel como espacio de asesoramiento y validación, con un tiempo medio de permanencia en tienda de entre 30 y 40 minutos y un plazo habitual de cierre de la compra de dos a tres semanas tras la visita.
El estudio también detecta un aumento del peso de factores subjetivos a lo largo de todo el proceso de compra, como la influencia de contenidos aspiracionales, publicidad o referencias visuales previas. Paralelamente, el impacto ambiental gana presencia como criterio de decisión, aunque con una clara polarización del consumidor, mientras que el precio se mantiene como un elemento transversal que influye tanto en la motivación inicial como en la decisión final, siempre en combinación con las prestaciones del producto y la confianza en la marca.



