RESUMEN: La escasa capacidad de la red eléctrica sigue siendo uno de los principales frenos para la electrificación en España. En 2025, solo el 12% de las solicitudes de acceso y conexión han sido concedidas, una situación que está limitando el desarrollo industrial, la vivienda y la integración de renovables. El sector reclama inversiones urgentes en redes y un marco regulatorio que incentive su modernización.
NOTICIA: La red eléctrica española continúa mostrando importantes limitaciones para absorber la creciente demanda de electrificación. Según la actualización preliminar del estado de las solicitudes de acceso y conexión correspondiente a 2025, únicamente el 12% de los proyectos que han solicitado conectarse a la red han recibido autorización, una cifra prácticamente idéntica a la registrada el año anterior.
Durante este ejercicio se han solicitado alrededor de 40 GW de capacidad, de los cuales apenas 4,5 GW han sido concedidos. En paralelo, cerca de 25 GW han sido rechazados por falta de capacidad y otros 8,5 GW permanecen aún en fase de tramitación. Estos datos reflejan un problema que ya no se limita a los procedimientos administrativos, sino que responde a una carencia estructural de la red de distribución.
La publicación de los mapas de capacidad ha supuesto un avance en términos de transparencia, pero también ha evidenciado la magnitud del problema. En algunas zonas, la falta total de capacidad está disuadiendo incluso a nuevos proyectos de presentar solicitudes, al conocer de antemano la imposibilidad de conexión.
El impacto es especialmente relevante para la industria ya implantada en el territorio. Muchas empresas ven bloqueados sus planes de electrificación, lo que frena mejoras clave en competitividad, eficiencia y productividad, además de comprometer el cumplimiento de los objetivos de transición energética y descarbonización.
La falta de capacidad en la red también condiciona el desarrollo de nuevos proyectos de vivienda, el despliegue del almacenamiento energético y la expansión de la movilidad eléctrica, limitando el aprovechamiento del potencial renovable y el crecimiento económico asociado a la electrificación.
Ante este escenario, el sector insiste en la necesidad urgente de reforzar y modernizar la red de distribución. Para ello, considera imprescindible contar con un marco regulatorio estable que incentive la inversión, garantice la recuperación de costes y asegure una retribución financiera suficiente, situada al menos en el entorno del 7%, en línea con el coste real de la financiación.
Estas cuestiones se encuentran actualmente pendientes de resolución por parte de la CNMC. La reciente revisión al alza de las tasas de retribución en países como Reino Unido y Portugal refuerza la necesidad de ajustar el modelo español para poder competir por el capital y ofrecer a la industria condiciones similares de acceso a la red.
El sector coincide en que apostar decididamente por las redes eléctricas es clave para avanzar en la electrificación, la reindustrialización y la transición energética. No hacerlo supondría desaprovechar una oportunidad estratégica para el desarrollo económico y energético de España.



