RESUMEN: La energía eólica en Galicia vive un bloqueo histórico: pese al apoyo del Tribunal de Justicia de la UE, miles de megavatios de proyectos siguen paralizados por disputas judiciales, poniendo en riesgo miles de millones de euros en inversión y frenando la creación de empleo en la región. La falta de certidumbre legal amenaza tanto la transición energética como la competitividad industrial gallega.
El retraso en la tramitación de proyectos eólicos, a pesar del respaldo del TJUE, amenaza inversiones millonarias y el futuro del sector renovable en la región.
El desarrollo de proyectos eólicos en Galicia se encuentra estancado desde hace más de cinco años debido a una oleada de recursos y bloqueos judiciales, a pesar del respaldo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) a la tramitación del sector. Esta situación mantiene alrededor de 3.500 MW de proyectos paralizados, lo que pone en peligro inversiones por un valor aproximado de 10.000 millones de euros y frena la creación de hasta 14.000 puestos de trabajo, según denuncian los promotores eólicos y asociaciones del sector.
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) sigue suspendo proyectos eólicos apelando a nuevos argumentos jurídicos, pese a que varios fallos han sido cuestionados por incumplir criterios de evaluación ambiental ya validados por instancias superiores. Esta inseguridad jurídica está provocando que empresas industriales interesadas en instalarse en la comunidad retiren sus planes o trasladen sus inversiones a otras regiones, con la consiguiente pérdida de actividad económica y capacidad industrial.
Los líderes del sector eólico reclaman mayor agilidad administrativa y un marco regulatorio estable, insistiendo en que la energía eólica es estratégica para la transición energética y para reforzar la competitividad regional. A la vez, advierten que el descenso de la demanda eléctrica, más de un 32% en los últimos años debido al parón industrial, y la fuga de inversiones comprometen no solo los objetivos de descarbonización sino también el futuro económico de Galicia.



