RESUMEN: El Gobierno Vasco, a través de su servicio de empleo Lanbide, ha logrado un hito en la formación y empleabilidad vinculada al hidrógeno verde gracias al proyecto Basque Hydrogen: el 100 % de los participantes han encontrado trabajo tras completar la especialización. Esta iniciativa se enmarca en la estrategia autonómica para posicionar a Euskadi como referente en tecnologías limpias, especialmente en el emergente sector del hidrógeno renovable, y responde a la creciente demanda de perfiles técnicos especializados en energías sostenibles. El proyecto, que combina capacitación con inserción laboral directa, constituye un ejemplo de cómo la formación adaptada al mercado puede convertirse en motor de transición energética y desarrollo industrial.
Formación + empleo en hidrógeno verde, objetivo cumplido.
Según ha informado el Gobierno Vasco, el programa Basque Hydrogen ha conseguido colocar en el mercado laboral a todos los participantes que completaron la formación especializada en tecnologías relacionadas con el hidrógeno verde, desde su producción hasta su aplicación en procesos industriales y energéticos. La iniciativa, impulsada por Lanbide, combina formación técnica de alto nivel con prácticas en empresas del sector, y ha buscado responder a la escasez de profesionales cualificados en un ámbito estratégico para la transición energética. Esta tasa de inserción plena destaca por encima de los estándares habituales en programas de formación profesional o especializada.
El proyecto se ha desarrollado en colaboración con centros educativos, empresas del sector energético y tecnológicos e instituciones públicas, con el objetivo de alinearse tanto con la Estrategia de Hidrógeno del País Vasco como con la demanda real de empleo derivada de la implantación de infraestructuras de energías renovables. El hidrógeno verde, producido a partir de fuentes 100 % renovables, se perfila como una pieza clave para descarbonizar industrias intensivas en consumo energético, así como para respaldar sistemas de almacenamiento y movilidad sostenible.
Desde Lanbide destacan que la clave del éxito ha sido articular “formación que responde a empleos reales”, con programas estructurados para desarrollar competencias directamente transferibles al puesto de trabajo. El itinerario formativo incluyó módulos de seguridad industrial, operación y mantenimiento de electrolizadores, gestión de sistemas energéticos y adaptación a normativas medioambientales, además de la experiencia práctica en empresas del sector. Los empleos conseguidos abarcan desde técnicos de planta hasta especialistas en I + D y operaciones energéticas.
La consejera responsable ha señalado que este tipo de iniciativas contribuyen a fortalecer el ecosistema de innovación energética vasco, al tiempo que favorecen la generación de empleo especializado y sostenible en un sector con proyección global. El éxito de Basque Hydrogen se interpreta también como una oportunidad para multiplicar programas similares en otras áreas tecnológicas emergentes, conscientes de que la transición energética exige no solo inversiones industriales, sino también capital humano cualificado para garantizar competitividad y resiliencia.



