RESUMEN: La coalición UNEZA anuncia un aumento histórico de su inversión anual en transmisión y almacenamiento de energía renovable hasta los 148.000 millones de dólares, destacando la modernización de redes como clave para acelerar la transición energética global y garantizar la integración de energías limpias en todos los sectores.
Inversión récord y desafíos en la modernización de redes
Durante la COP30, la Alianza de Servicios Públicos para el Cero Neto (UNEZA) anunció que su inversión anual en sistemas de transmisión y almacenamiento de energía renovable pasará de 117.000 a 148.000 millones de dólares. Con 73 miembros, la coalición planea desarrollar proyectos por valor de 1 billón de dólares hasta 2030, consolidándose como un actor clave en la transición energética global.
Expertos destacan que, aunque la generación renovable crece, gran parte de la infraestructura eléctrica mundial sigue basada en tecnologías del siglo pasado. Francesco La Camera, director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables, advirtió que «si no financiamos redes y flexibilidad, la velocidad y la escala de la transición se verán comprometidas». Dan Ioschpe, Campeón de Alto Nivel del Clima en la COP30, señaló que las inversiones en transmisión y almacenamiento aumentaron solo un 9 % en 2024, evidenciando una brecha que limita la rápida adopción de energías limpias.
Respaldo internacional y oportunidades económicas
El plan de UNEZA cuenta con el apoyo de gobiernos, bancos multilaterales y fondos de inversión, incluyendo Alemania, Reino Unido, Banco Africano de Desarrollo, Banco Interamericano de Desarrollo y la Iniciativa de Bonos Climáticos, entre otros. Bruna Cerqueira, coordinadora general de la Agenda de Acción de la COP30, destacó la importancia de mantener la continuidad de estas políticas más allá de los eventos internacionales.
Proyectos concretos como la línea de corriente continua de 2.500 km en Brasil, con capacidad de 3 gigavatios y nuevas interconexiones internacionales, muestran que construir redes resilientes y modernas es posible cuando planificación, instituciones y financiación se alinean. Además de facilitar la integración de energías limpias, estas inversiones generan empleos, mejoran la eficiencia de los sistemas eléctricos y reducen la dependencia de combustibles fósiles.
La meta de UNEZA para 2030 no se limita a aumentar la inversión: busca duplicar el flujo de capital hacia redes inteligentes, resilientes y con almacenamiento incorporado, asegurando que los países puedan integrar la generación renovable de manera eficiente y sostenible. La COP30 subraya que pasar del impulso político a la acción concreta es esencial para que la energía limpia se convierta en una realidad tangible en la próxima década.



