La generación de electricidad a partir de energías renovables ha superado por primera vez al carbón a nivel mundial, marcando un hito en la transición energética global. Según los últimos datos del informe Global Electricity Review del centro de análisis Ember, las fuentes limpias alcanzaron en 2025 el 33,8% de la producción eléctrica, frente al 33% del carbón.
Este cambio representa un punto de inflexión tras más de un siglo en el que el carbón había sido la principal fuente de generación eléctrica en el mundo.
Un cambio impulsado por la energía solar
El crecimiento de las energías renovables ha estado liderado principalmente por la energía solar, que se consolida como la tecnología con mayor expansión a nivel global. En 2025, su generación creció un 30% respecto al año anterior y cubrió gran parte del aumento de la demanda eléctrica mundial.
Junto a la solar, otras tecnologías como la eólica y la hidráulica han contribuido al avance de las renovables, permitiendo que el incremento de la demanda energética global se cubra sin necesidad de aumentar el uso de combustibles fósiles.
Estancamiento de los combustibles fósiles
El informe señala que la generación eléctrica con combustibles fósiles registró en 2025 una ligera caída, la primera desde 2020, lo que refleja un cambio estructural en el sistema energético global.
Además, por primera vez en este siglo, grandes economías como China e India lograron frenar el crecimiento de su generación fósil gracias al despliegue acelerado de energías limpias.
A pesar de este avance, los combustibles fósiles siguen representando más de la mitad de la generación eléctrica mundial, lo que evidencia que la transición energética aún está en proceso.
Europa, entre las regiones más avanzadas
En el caso europeo, el avance de las energías limpias es más pronunciado. En 2025, alrededor del 61% de la electricidad generada en Europa procedió de fuentes sin emisiones, incluyendo renovables y energía nuclear.
Este liderazgo se explica por políticas energéticas orientadas a la descarbonización y por una mayor implantación de tecnologías como la solar y la eólica.
Un hito con desafíos pendientes
Aunque el sorpasso de las renovables sobre el carbón supone un avance significativo, expertos del sector advierten de que el ritmo actual todavía no es suficiente para cumplir los objetivos climáticos internacionales.
Entre los principales retos destacan la necesidad de modernizar las redes eléctricas, ampliar la capacidad de almacenamiento energético —especialmente mediante baterías— y acelerar las inversiones en infraestructuras.
Asimismo, organismos internacionales señalan que la transición energética no solo responde a objetivos climáticos, sino también a cuestiones de seguridad energética y estabilidad económica en un contexto geopolítico incierto.
Una transición que marca el futuro energético
El avance de las energías renovables confirma una tendencia global hacia un modelo energético más sostenible, basado en fuentes limpias y autóctonas.
Este cambio no solo redefine la forma en que se produce la electricidad, sino que también condicionará las políticas energéticas, económicas y climáticas en las próximas décadas.



