RESUMEN: En noviembre, las ventas de vehículos electrificados (eléctricos puros e híbridos enchufables) en España crecieron un 103 % interanual, alcanzando unas 24.418 unidades. El sector celebra el avance, aunque alerta sobre la urgencia de garantizar ayudas estatales para mantener el ritmo.
El impulso del mercado eléctrico bate récords mientras organizaciones del sector piden una prórroga para los incentivos públicos.
El mercado de la movilidad electrificada en España vivió un mes de noviembre histórico: las matriculaciones de vehículos eléctricos puros e híbridos enchufables se duplicaron respecto al mismo mes del año anterior, alcanzando las 24.418 unidades según datos de los gremios del sector. Esta cifra refleja un crecimiento interanual del 103,1 %, y supone la consolidación de la tendencia ascendente que vive la automoción electrificada en el país.
De hecho, en lo que va de año el acumulado supera las 228.000 unidades vendido, lo que representa casi un 96 % másque en el mismo periodo del año anterior. Entre los turismos, los eléctricos e híbridos enchufables constituyen ya aproximadamente una de cada cuatro matriculaciones registradas en noviembre.
Por tipología, los vehículos 100 % eléctricos aumentaron sus matriculaciones en torno al 68-70 %, mientras que los híbridos enchufables experimentaron alzas aún mayores, superiores al 150 % en algunos segmentos. Además, furgonetas, vehículos comerciales, motos y otros tipos de vehículo con motorización electrificada también contribuyen al fuerte crecimiento del sector.
Pese a estos datos positivos, las principales asociaciones del sector muestran su preocupación por el final inminente del programa de ayudas en vigor hasta finales de diciembre. Reclaman al Gobierno una prórroga de los incentivos y un plan estable, como el futuro “Plan Auto 2030”, para no frenar la velocidad alcanzada en la transición hacia la movilidad eléctrica.
Este repunte de las matriculaciones electrificadas marca un cambio de paradigma en el mercado automovilístico español y confirma que los consumidores responden al aumento de oferta, la mejora de la infraestructura de recarga y una conciencia creciente en torno a la sostenibilidad. Sin embargo, el sostenimiento de estas cifras dependerá en gran medida de decisiones políticas, incentivos estables y compromiso con planes de electrificación a largo plazo.






