RESUMEN: Las viviendas construidas bajo el estándar Passivhaus registran más de un 50% menos de concentración de gas radón que los edificios residenciales convencionales, incluso en las áreas con mayor riesgo geológico del país. Así lo confirma un estudio nacional que refuerza el papel de la edificación eficiente como herramienta clave de prevención en salud pública.
Un estudio con datos en todo el territorio
El Estudio de Monitorización de Radón en España, impulsado por la Plataforma Edificación Passivhaus (PEP) con el apoyo del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE), ha analizado durante un año completo 73 edificios residenciales —tanto viviendas certificadas Passivhaus como edificios convencionales— repartidos en 11 comunidades autónomas.
Entre los territorios analizados figuran regiones con alta exposición natural al radón, como Galicia, Castilla y León, Extremadura o Asturias, donde el Código Técnico de la Edificación identifica amplias zonas de riesgo medio y alto.
Las mediciones se realizaron mediante detectores pasivos durante dos periodos semestrales (verano e invierno), lo que ha permitido obtener valores medios anuales fiables y comparables desde el punto de vista técnico y normativo.
Menos radón y mayor estabilidad durante todo el año
Los resultados muestran una diferencia clara entre ambos modelos constructivos. En comunidades como Galicia, donde una parte significativa de la población supera concentraciones de 300 Bq/m³, las viviendas Passivhaus mantienen niveles notablemente inferiores y una mayor estabilidad estacional.
Según las conclusiones del informe, la concentración media de radón en edificios convencionales duplica la registrada en viviendas Passivhaus, que además se sitúan por debajo del umbral recomendado por la Organización Mundial de la Salud (100 Bq/m³).
La edificación como herramienta de salud pública
El estudio subraya que la combinación de una envolvente altamente hermética con sistemas de ventilación mecánica controlada de doble flujo resulta decisiva para reducir la acumulación de radón en espacios habitados.
Desde el ámbito sanitario, el Ministerio de Sanidad recuerda que el radón es la segunda causa de cáncer de pulmón en España, responsable de alrededor del 7% de los fallecimientos por esta enfermedad, con especial incidencia en el noroeste y oeste peninsular.
En este contexto, los resultados refuerzan la importancia de integrar soluciones constructivas avanzadas dentro del Plan Nacional contra el Radón, vigente desde la incorporación del Documento Básico HS6 al Código Técnico de la Edificación.
Más allá de la eficiencia energética
Para la Plataforma Edificación Passivhaus, los datos confirman que este estándar no solo mejora la eficiencia energética y el confort térmico, sino que contribuye directamente a la protección de la salud de los ocupantes, especialmente en zonas de alta exposición.
Desde el CGATE, se destaca que ir más allá del cumplimiento normativo mínimo tiene un impacto tangible en la calidad de vida y abre una vía clara para aplicar estos criterios tanto en obra nueva como en la rehabilitación del parque edificado existente.





