RESUMEN: La inteligencia artificial ha dejado de ser experimental en el sector energético español y ya está integrada en más de la mitad de las compañías, según el informe Energy AI View 2026. El estudio señala avances en eficiencia operativa, previsión de demanda y gestión de infraestructuras, aunque advierte de importantes desigualdades en su implantación entre tipos de empresas.
NOTICIA: La aplicación de la inteligencia artificial en el sector energético español se ha consolidado como una herramienta operativa clave, con impacto directo en la eficiencia, la previsión y la gestión de infraestructuras críticas. Sin embargo, su adopción sigue siendo desigual entre compañías de distinto tamaño y madurez digital.
Así lo refleja el informe Energy AI View 2026, elaborado por la consultora Foqum Analytics, que analiza el grado de implantación de la inteligencia artificial en empresas energéticas en España. Según el estudio, las grandes compañías y multinacionales alcanzan una puntuación media de 7 sobre 10 en adopción de IA, mientras que las startups lideran el proceso con 8 puntos, al integrar estas tecnologías desde su modelo de negocio.
En el caso de las pymes energéticas, el nivel de adopción se reduce a 2,5 puntos, concentrándose principalmente en soluciones de automatización administrativa y soporte operativo. Esta brecha evidencia una digitalización todavía heterogénea dentro del sector.
El informe destaca que la inteligencia artificial ya se aplica en múltiples áreas del negocio energético. En infraestructuras, permite evolucionar hacia modelos de mantenimiento prescriptivo, capaces de anticipar incidencias y optimizar costes operativos. En los mercados, los algoritmos mejoran la previsión de demanda y precios mediante el análisis en tiempo real de variables meteorológicas y económicas.
También se han desarrollado avances significativos en la relación con el cliente, donde los asistentes conversacionales han evolucionado hacia sistemas con mayor comprensión contextual. Asimismo, tecnologías como las Virtual Power Plantspermiten coordinar activos distribuidos como si fueran una única central eléctrica, aumentando la flexibilidad del sistema.
La inteligencia artificial también está ganando peso en la optimización energética de centros de datos, donde contribuye a reducir el consumo, mejorar la eficiencia de refrigeración y disminuir la huella de carbono mediante la gestión inteligente de cargas y recursos.
Pese a estos avances, el estudio identifica importantes barreras para su despliegue. La gobernanza del dato se sitúa como el principal desafío, junto con la regulación europea, la escasez de talento especializado y la resistencia cultural dentro de organizaciones tradicionales. A ello se suma el incremento de riesgos en ciberseguridad derivados de sistemas más conectados.
Según Foqum Analytics, el sector no requiere más proyectos piloto, sino una base de datos sólida y escalable que permita desplegar la inteligencia artificial de forma estructural y segura.
De cara a los próximos años, el informe prevé una evolución hacia sistemas energéticos más autónomos, impulsados por tecnologías como la inteligencia artificial en el borde (Edge AI), el aprendizaje federado y los gemelos digitales, que permitirán simular escenarios complejos y optimizar la planificación de infraestructuras en tiempo real.
En este contexto, España se posiciona como un mercado estratégico en Europa gracias a su alta penetración de energías renovables y su potencial para integrar inteligencia artificial en la gestión del sistema eléctrico.



