RESUMEN: APPA Biogás ha presentado la nueva Mesa de Diálogo Social y Medioambiental del Biometano, un espacio estable de encuentro entre todos los actores implicados en el desarrollo de esta tecnología renovable. El objetivo es mejorar la comunicación, escuchar preocupaciones, integrar a las comunidades locales y acelerar el despliegue del biogás y el biometano en un país donde solo el 0,15 % del gas consumido procede hoy de fuentes renovables.
Un instrumento para escuchar, dialogar y construir soluciones compartidas
La transición energética española avanza con fuerza en el ámbito eléctrico, pero el país mantiene un importante reto en el sector gasista, donde la descarbonización aún está lejos de materializarse. En este contexto nace la Mesa de Diálogo Social y Medioambiental del Biometano, una iniciativa impulsada por APPA Biogás para facilitar un diálogo transparente y abierto entre todos los agentes afectados por la implantación de nuevas plantas de biogás y biometano.
El espacio reunirá a desarrolladores de proyectos, plataformas críticas, asociaciones vecinales y rurales, organizaciones agrarias y ganaderas, empresas de gestión de residuos, administraciones locales, autonómicas y regionales, ONG ambientales, organizaciones de consumidores y representantes del ámbito científico. El objetivo: abordar inquietudes, mejorar la participación social y garantizar que cada proyecto se adapte al territorio que lo acoge.
Una transición energética que también debe transformar el sistema gasista
España ha logrado que el 57 % de su electricidad fuera renovable en 2024. Sin embargo, el 75 % del consumo energético total sigue sin ser eléctrico. Esto convierte al biogás y al biometano en vectores clave para descarbonizar usos térmicos e industriales donde la electrificación no siempre es viable.
Pese a su enorme potencial, el país apenas genera un 0,15 % de su gas a partir de fuentes renovables. La diferencia con otros países europeos es notable: Francia y Alemania cuentan con centenares de plantas de biometano gracias a marcos regulatorios más estables y una mayor integración territorial. Actualmente, España solo dispone de una veintena de instalaciones con puntos de inyección operativos.
La Hoja de Ruta del Biogás marca un objetivo de 20 TWh de producción para 2030, aunque diversos estudios estiman que el potencial real podría superar los 40 TWh si se acompaña de inversiones, planificación y, especialmente, aceptación social.
Un enfoque plural para mejorar el encaje territorial del biometano
APPA Biogás subraya que la viabilidad del biometano no depende únicamente de su rentabilidad técnica o económica, sino también de su aceptación social. “El biometano solo tendrá futuro si los proyectos se diseñan con las comunidades, no contra ellas”, señaló su presidente, Laureano Parrilla. La Mesa nace para compartir datos con rigor, escuchar preocupaciones ciudadanas y asegurar que los desarrollos respondan a las necesidades locales desde el inicio.
Una de las claves está en explicar que el biogás y el biometano no suponen un problema nuevo, sino una oportunidad para gestionar residuos que ya existen. Estas plantas permiten valorizar subproductos agrícolas, ganaderos y urbanos, reducen emisiones, generan empleo rural y contribuyen a la economía circular, además de sustituir parte del gas fósil importado y reforzar la soberanía energética.
Un paisaje energético que pide consensos y participación real
La nueva Mesa aspira a crear un marco estable donde administraciones, empresas, entidades sociales y ciudadanía puedan debatir y acordar soluciones. El objetivo final es acelerar la producción de un gas renovable que puede jugar un papel esencial en la transición energética y en el cumplimiento de las normativas europeas de residuos y clima.
Con esta iniciativa, APPA Biogás refuerza la idea de que la transición energética no será completa si no integra el diálogo, la transparencia y la participación social como pilares fundamentales del desarrollo renovable.



