RESUMEN: Navantia y Windar Renovables han superado el hito de 200 jackets construidos para parques eólicos marinos, cifra que representa aproximadamente la mitad de la producción total en Europa de estas cimentaciones clave para la energía offshore. El logro consolida a ambas empresas españolas como actores relevantes en la cadena de suministro de la eólica marina internacional.
Una década de impulso en offshore wind
La alianza entre Navantia y Windar Renovables se ha consolidado en más de diez años de trabajo conjunto en el desarrollo de jackets, estructuras metálicas que sostienen aerogeneradores en alta mar. Estas cimentaciones son fundamentales para la estabilidad de las turbinas frente a las duras condiciones marítimas y su fabricación exige altos estándares técnicos y de ingeniería.
Los 200 jackets construidos hasta ahora han sido destinados a distintos proyectos en varios países, lo que evidencia la capacidad exportadora y competitiva del consorcio español en un mercado global en rápido crecimiento.
Eólica marina como sector estratégico
La demanda de estructuras como jackets se ha disparado con la expansión de parques eólicos marinos en Europa, impulsados por los objetivos de descarbonización y por la necesidad de integrar grandes capacidades de energía renovable en las redes eléctricas nacionales. La producción de estas cimentaciones, junto con monopiles y otras piezas, es uno de los segmentos industriales con mayor crecimiento dentro de las renovables offshore.
Además de consolidar empleo en los astilleros y zonas industriales de Galicia y Asturias, el éxito de esta producción refleja la madurez tecnológica de la industria española en un sector en el que pocos países alcanzan volúmenes comparables de fabricación.
Perspectiva de futuro
Con una hoja de ruta europea que apunta a incrementar la capacidad instalada de energía eólica marina en la próxima década, la posición de Navantia y Windar como proveedores fiables de jackets y otros componentes críticos posiciona a España como un actor relevante en el avance de la transición energética global.
La construcción de estructuras offshore no solo responde a la demanda de energía limpia, sino que impulsa el desarrollo tecnológico y la competitividad industrial del país.



