RESUMEN: El Instituto de Catálisis y Petroleoquímica (ICP-CSIC) ha inaugurado en Móstoles una planta piloto que transforma biomasa y residuos agroalimentarios en productos de valor industrial como celulosa, lignina y furfural, impulsando la valorización de subproductos orgánicos y la bioeconomía circular.
El Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha inaugurado una planta piloto en Móstoles (Madrid) que abre una vía innovadora para transformar biomasa y residuos del sector agroalimentario en materiales con aplicaciones industriales.
La instalación, ubicada en las instalaciones de EDIBON International, S.A., ocupa 110 m² y tiene capacidad para procesar hasta dos toneladas de residuos al año. Con este proyecto, se busca validar a escala piloto un proceso tecnológico que permite obtener celulosa de alta pureza, lignina de calidad elevada y furfural, tres materiales con potencial en sectores como el papelero, textil, químico e incluso en la fabricación de biocombustibles y materiales avanzados.
La celulosa resultante puede emplearse en industrias que van desde la fabricación de papel hasta la producción de azúcares fermentables, mientras que la lignina, un polímero vegetal natural, tiene aplicaciones que incluyen la formulación de resinas o materiales aislantes y se estudia también como alternativa al grafito en baterías. El furfural, por su parte, es un compuesto clave en la síntesis de plásticos, disolventes y otros productos químicos.
El proceso experimental utiliza gamma-valerolactona (GVL), un disolvente verde que facilita la disolución de la materia orgánica y que puede recuperarse en casi su totalidad, reduciendo así el impacto ambiental del procedimiento y mejorando su viabilidad técnica y económica.
La planta piloto está diseñada para producir entre 500 y 1 000 kg de celulosa, 200-500 kg de lignina y 100-300 kg de furfural al año, cifras que permitirán evaluar la replicabilidad del modelo en plantas de mayor escala. El proyecto se enmarca dentro de iniciativas como BIORREFINA y la Plataforma Temática Interdisciplinar PTI-TRANSENER del CSIC, que buscan fortalecer la bioeconomía circular y aprovechar subproductos orgánicos para obtener productos de alto valor añadido.
Investigadores del CSIC destacan que esta tecnología representa una alternativa sostenible y rentable para la valorización de residuos agroalimentarios, al mismo tiempo que contribuye a la reducción de la dependencia de materias primas fósiles y al impulso de nuevos modelos industriales basados en recursos renovables.



