RESUMEN: La firma europea especializada en almacenamiento energético Return ha cerrado la adquisición de 80 MW / 318 MWh de capacidad en sistemas de baterías en Cataluña y Asturias, en una de las primeras operaciones de almacenamiento independiente a escala utility realizadas en España. El proyecto, ya en fase ready-to-build, permitirá reforzar la estabilidad de la red eléctrica en un momento clave para la integración masiva de energías renovables y la transformación del modelo energético nacional.
La compañía europea adquiere 80 MW de almacenamiento en Cataluña y Asturias y acelera su plan para liderar el mercado español de baterías a gran escala.
Return, compañía centrada en servicios de almacenamiento de energía renovable, da así un paso estratégico en el mercado español con la compra de esta capacidad que podrá funcionar como una central convencional de tamaño medio. El sistema será capaz de inyectar hasta 80 MW a la red y ofrecer más de 300 MWh de almacenamiento flexible, contribuyendo a equilibrar la oferta y la demanda en un sistema cada vez más dependiente de la generación solar y eólica.
El almacenamiento permitirá guardar los excedentes de producción renovable en horas de alta generación para liberarlos cuando la demanda aumente, reduciendo la presión en horas punta y mejorando la estabilidad del sistema. En un contexto de fuerte crecimiento de las renovables, este tipo de infraestructuras se vuelve esencial para garantizar la seguridad de suministro y avanzar en la descarbonización.
El proyecto, denominado ‘Crown’, fue desarrollado hasta fase ready-to-build por Aquila Clean Energy y supone un impulso relevante para un mercado que aún se encuentra en fase inicial en España. La operación refleja el creciente interés inversor en activos BESS (Battery Energy Storage Systems) y consolida al país como un destino prioritario para el despliegue de almacenamiento energético a gran escala.
Con esta adquisición, Return refuerza su estrategia de expansión europea, respaldada por una cartera en desarrollo de 8 GW. La compañía aspira a alcanzar 800 MWh de almacenamiento independiente operativo en España antes de 2028 y al menos 5 GW de capacidad en Europa en 2030. La operación también evidencia la creciente confianza institucional en el almacenamiento como pieza clave para construir un sistema eléctrico más flexible, resiliente y preparado para los retos de la transición energética.



