RESUMEN: La creciente saturación de mensajes “verdes” en el mercado está generando desconfianza entre los consumidores. Ante este escenario, expertos de Naturgy, Forética e ista coinciden en que la única vía para combatir el greenwashing pasa por una comunicación honesta, comprensible y respaldada por datos verificables. La sostenibilidad, sostienen, debe dejar de ser un eslogan para convertirse en un compromiso estructural y medible.
NOTICIA: La sostenibilidad se ha consolidado como un eje estratégico para las empresas. Ya no es un valor añadido, sino una exigencia impulsada por una normativa europea cada vez más estricta, como la Directiva de Reporte de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) y la Taxonomía Verde. Estas regulaciones obligan a las compañías a informar con mayor rigor sobre su impacto ambiental, social y de gobernanza (ESG).
En este contexto, comunicar se ha convertido en un desafío. No basta con presentar resultados financieros: las organizaciones deben explicar de forma clara y transparente qué están haciendo y qué impacto real generan. La proliferación de mensajes ambientales sin respaldo ha provocado una crisis de credibilidad que obliga a las empresas a elevar el nivel de exigencia en su comunicación.
Sobre esta cuestión debatieron representantes de Naturgy, Forética y ista en el sexto episodio del videopodcast “Conexión energética: la eficiencia de las palabras”, moderado por la periodista Laura del Pozo. Durante el encuentro, defendieron que la sostenibilidad debe integrarse en la estrategia empresarial y vincularse directamente con la competitividad y la resiliencia a largo plazo.
El director general de Forética, Germán Granda, subrayó que el compromiso debe comenzar en el liderazgo corporativo. Desde ahí, señaló, se define la visión y se facilitan herramientas para que los equipos integren los objetivos ESG en la operativa diaria. También insistió en la importancia de generar alianzas sectoriales que refuercen estándares comunes y eviten distorsiones en el mercado.
Por su parte, Naturgy trabaja en simplificar sus informes de sostenibilidad para hacerlos más accesibles al público general. La compañía ha impulsado además iniciativas pedagógicas, como el “Equipo Ahorro”, con el objetivo de trasladar la eficiencia energética al ámbito doméstico y convertir los compromisos ambientales en acciones concretas y comprensibles.
En el caso de ista, la estrategia pasa por reforzar la credibilidad a través de datos objetivos y ejemplos prácticos. Su responsable de marketing internacional, Mónica Alvarado, defendió que la comunicación solo genera confianza cuando está respaldada por resultados medibles. En esa línea, la compañía apuesta por un enfoque pedagógico que permita a los clientes entender su papel en la transición energética.
Los expertos coincidieron en una idea central: la sostenibilidad no puede ser únicamente un mensaje externo. Debe vivirse dentro de la organización y trasladarse con coherencia tanto a empleados como a la sociedad.
“Hay que hablar de ESG con honestidad y bajar los datos a tierra para que todo el mundo pueda entenderlos”, concluyeron.



