RESUMEN: Un equipo del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS) ha desarrollado un innovador panel solar híbridoque no solo capta energía de la luz solar, sino también aprovecha el impacto de las gotas de lluvia para generar electricidad. Esta tecnología, que combina una célula fotovoltaica de perovskita con una superficie triboeléctrica capaz de extraer energía de cada gota que cae, abre nuevas posibilidades para el aprovechamiento energético en días nublados y en aplicaciones de bajo consumo en exteriores.
Investigadores del ICMS desarrollan una célula que aprovecha luz y gotas para producir electricidad.
La nueva célula híbrida incorpora una fina película de polímero fluorado de unos 100 nanómetros sobre una célula de perovskita, lo que permite que la luz atraviese con alta transparencia mientras protege frente a la humedad. Esta misma capa presenta propiedades triboeléctricas que generan una separación de cargas cuando las gotas de lluvia impactan y se desplazan sobre la superficie, produciendo pulsos de electricidad que pueden ser aprovechados junto con la energía fotovoltaica.
En pruebas de laboratorio, el dispositivo logró picos de tensión de hasta 110 voltios por impacto de gota en modo triboeléctrico independiente, con una densidad de potencia de alrededor de 4 mW/cm². Aunque esta generación por lluvia no sustituye a la fotovoltaica convencional, sí permite suministrar energía en condiciones de nubosidad o lluvia, lo que resulta útil para sensores exteriores, dispositivos de bajo consumo, estaciones de monitorización o señalización remota.
Más allá de captar energía durante la lluvia, la tecnología muestra una buena resistencia a condiciones ambientales adversas. Las células encapsuladas mantienen más del 50 % de su eficiencia inicial tras exposiciones prolongadas a calor y humedad, y el sistema híbrido conserva funcionamiento sostenido al recibir simultáneamente luz y lluvia, lo que apunta a una durabilidad adecuada para aplicaciones reales.
Este avance no pretende reemplazar los paneles solares tradicionales en grandes instalaciones fotovoltaicas, sino complementarlos con una solución que pueda brindar energía continua incluso en climas variables. La investigación ofrece un salto en la dirección de paneles solares más versátiles, capaces de aprovechar distintos estímulos ambientales para suministrar energía limpia de forma constante, especialmente en entornos aislados o en aplicaciones del Internet de las Cosas (IoT), agricultura de precisión y otras tecnologías distribuidas.



