RESUMEN: EDP, la ingeniería asturiana SVMAC y el centro tecnológico CTIC han desarrollado un robot autónomo capaz de desbrozar la vegetación que crece bajo los paneles solares. La máquina, ya operativa en una planta de Brasil, reduce costes, evita incidencias y mejora el rendimiento fotovoltaico gracias a su navegación autónoma, sensores perimetrales, cámaras y supervisión remota.
EDP, SVMAC y CTIC desarrollan un sistema autónomo capaz de desbrozar bajo panel, reducir costes y elevar la eficiencia fotovoltaica
La vegetación excesiva es uno de los principales enemigos silenciosos de las plantas fotovoltaicas. Cuando crece sin control, genera sombras que reducen la producción, aumenta la humedad que acelera la corrosión, complica el acceso para tareas de mantenimiento e incluso incrementa el riesgo de incendios. Para una planta de 50 MW, este problema supone un coste anual de entre 60.000 y 170.000 euros.
Con este contexto, EDP buscó una solución que redujera costes y automatizara el desbroce bajo panel, una tarea hasta ahora manual y costosa. La respuesta llegó en Asturias, donde la compañía identificó una máquina fabricada por la empresa gijonesa SVMAC que, tras un rediseño profundo, se convirtió en la base del nuevo robot autónomo.
El principal reto técnico consistió en limitar su altura a 90 centímetros para poder trabajar bajo los paneles sin interferencias. Este ajuste obligó a rediseñar el sistema de disipación térmica, el chasis, el tren de rodaje y a reforzar el equipo para operar a plena carga con temperaturas extremas de hasta 70 ºC.
Otro de los avances clave fue su sistema de navegación autónoma. El robot combina información GNSS con datos inerciales y de odometría para mantener precisión incluso en zonas con mala cobertura satelital. La planificación de rutas se realiza a partir de ortofotos generadas con dron y un gemelo digital del terreno, lo que permite definir recorridos manuales o dejar que el sistema calcule la ruta óptima automáticamente.
Para garantizar un control seguro, el robot integra cámaras perimetrales, vista aérea, detección de obstáculos, sistemas de parada segura y la posibilidad de teleoperación remota desde cualquier lugar con conexión a internet. La baja latencia, menos de 100 ms, permite una supervisión fluida incluso en entornos complejos.
Con una potencia de 75 CV, puede trabajar a 7 km/h, triturar material leñoso de hasta 15 centímetros y cortar vegetación superior a dos metros. Estas capacidades lo convierten en una herramienta ideal para el mantenimiento de plantas de gran extensión y terrenos con vegetación densa.
Tras validar el piloto, una primera unidad ya opera en la planta Pereira Barreto de Brasil. El proyecto, desarrollado entre EDP, SVMAC y CTIC, avanza ahora hacia su escalado industrial, contribuyendo a reducir costes operativos y a mejorar la eficiencia y seguridad en las plantas solares, un paso relevante para impulsar la producción de energías renovables.



